El Contrato de Seguros – La Póliza

En primer lugar, el seguro es un contrato, o sea un pacto o convenio entre partes que se obligan sobre materia o cosa determinada y a cuyo cumplimiento pueden ser obligadas. Es, por consiguiente, del todo inapropiada la locución corriente según la cual el interesado compra un seguro a una determinada compañía, pues en realidad el interesado está estipulando un arreglo que contempla obligaciones tanto para la compañía como para él.

Todos los derechos y obligaciones de los contratantes están expresados en un documento que es firmado por ambas partes; circunstancia que lamentablemente los asegurados olvidan frecuentemente suscribir descuidando además de leer las cláusulas impresas y mecanografiadas, lo que sin embargo no resta al seguro el carácter del pacto.

Elementos personales del Contrato de Seguro:
Si bien es un contrato entre el asegurado y la empresa aseguradora, en realidad participan en él cuatro personas, naturales o jurídicas, pudiendo coincidir algunas de ellas.

  • La empresa aseguradora, que acepta la cobertura del riesgo.
  • El asegurado, la persona o entidad expuesta a riesgo.
  • El contratante, la persona que estipula el contrato con la empresa aseguradora.
  • El beneficiario, o sea la persona a quien debe liquidarse el seguro en caso de producirse el riesgo cubierto.

En los seguros de ramos generales muy a menudo coinciden contratante, asegurado y beneficiario; mas no es así en las pólizas contratadas en garantía de un préstamo, en las cuales aparece un beneficiario distinto del asegurado.

La Solicitud: Es la propuesta o proposición, donde una persona natural o jurídica expresa su deseo manifiesto de asegurarse, declarando bajo juramente en base al principio de buena fe, la condición y situación del bien, o el estado de salud de quien se desea amparar.

Las especificaciones que se consignan en una propuesta presentan mayores alcances que una simple expresión de voluntad, en ella se consignan fundamentalmente, los riesgos por cubrir, suma asegurable, precio y otras condiciones. La solicitud generalmente es un formato impreso por la aseguradora, que el proponente debe suscribir y cumplir.

El proponente antes de firmar debe conocer las condiciones del seguro, cualquier declaración falsa e incompleta puede anular el seguro.

Esta propuesta es revisada finalmente por la Aseguradora y luego de su evaluación, previa verificación (inspecciones, exámenes clínicos, etc.) decide su aceptación o no.

Póliza: Es el documento en el que consta el contrato de seguro

En la práctica, una póliza consta de cláusulas que regulan y rigen las obligaciones y derechos del Asegurado y Asegurador. Estas cláusulas se denominan “Condiciones Generales” cuando están impresas en el cuerpo de una póliza y son invariables según el ramo que amparan. Luego están las “Condiciones Particulares” mediante las cuales se describe el riesgo por Asegurar y por último las “Condiciones Especiales”, las que amplían o restringen las Condiciones Generales de acuerdo a las necesidades de las “Condiciones Particulares”.

Las aseguradoras determinan libremente las condiciones de la pólizas, sus tarifas y otras que deben de ser puestas en conocimiento de las autoridades cuando éstas lo solicitan.

Endoso: Documento que emite el asegurador en cualquier momento de la vigencia del contrato de seguro, a propia iniciativa o a solicitud del asegurado y previo convenio, con el objeto de modificar, ampliar, restringir o suprimir cualquiera de las condiciones generales, particulares o especiales de la póliza.

Renovación del seguro: Acto por el que, por acuerdo expreso o tácito entre las partes que han suscrito la póliza, las garantías de ésta se extiende a un nuevo período de cobertura, generalmente de un año, negociándose las condiciones según la experiencia obtenida en la última vigencia, en base a los términos originalmente pactados. Requisito indispensable para la renovación, es que se haya pagado íntegramente la prima del período que caduca.

Siniestro: Es la aparición, acontecimiento, suceso o materialización del riesgo cubierto por el seguro.
El siniestro es la manifestación concreta del riesgo asegurado, que produce unos daños garantizados en la póliza hasta por un monto determinado, como por ejemplo lo es el incendio que origina la destrucción total o parcial de un edificio asegurado; el accidente de tránsito del que resultan lesiones personales o daños materiales; el naufragio en que se pierde una embarcación o las mercaderías transportadas, etc.

Causa Única: Cuando el acontecer del riesgo asegurado que origina la pérdida es una causa única (o la última de una serie), es válida la reclamación de indemnización según contrato, ya que no está implicado ningún riesgo excluido del mismo.

Causa Inmediata: Significa la causa activa, eficiente, que pone en marcha una cadena de sucesos que producen un resultado, sin la intervención de ninguna fuerza que surja o colabore activamente y proceda de una fuente nueva e independiente.

Quien se asegura solo puede cobrar si la causa del siniestro es uno de los riesgos asegurados. Así pues, es necesario determinar lo que se llama “causa inmediata del siniestro”.

Causa Próxima: Es la causa efectiva del daño o pérdida, aunque no sea la inmediata. Ejemplo: El fuego es la causa próxima del daño producido por el agua utilizada para extinguir las llamas.

Causa Concurrente: A veces se produce un siniestro por la acción de más de una riesgo, siendo difícil disociar sus efectos respectivos. Si no interviene ningún riesgo excluido los asegurados son responsables, más si uno de los riesgos está excluido y sus efectos pueden separarse de los resultados de la acción de los riesgos asegurados, la responsabilidad alcanza a estas últimas, pero no a las primeras. Si los riesgos no pueden separarse de esta forma, no existe responsabilidad alguna.

Por lo tanto, se dice que la causa es la acción generadora del riesgo y el efecto es la consecuencia de la causa.

Ajustador de Siniestros: Al ocurrir un siniestro, la aseguradora después de tomar conocimiento de éste, de inmediato debe brindar la atención que corresponde mediante la intervención del persona a su servicio y también a través de personas naturales o jurídicas independientes. Estas últimas se denominan Ajustadores de Siniestros y sus principales funciones son:

  • Estimar el valor de los objetos asegurados antes de la ocurrencia del siniestro, en el caso de que éste se encontrase cubierto por la póliza.
  • Examinar, investigar y determinar las causas conocidas o presuntas del siniestro.
  • Calificar, informar y opinar si el siniestro se encuentra amparado por las condiciones de la póliza.
  • Establecer el monto de las pérdidas o daños amparados por la póliza.
  • Señalar el importe que corresponde indemnizar con arreglo a las condiciones de la póliza.
  • Establecer el valor del salvamento para deducirlo de la cifra de daños, o su comercialización por la empresa de seguros.

El peritaje del ajustador no obliga a las partes y es independiente a ellos.

 

Gabriel

(20 de noviembre de 1954, Lima, Perú) Preside la Asociación de Consumidores y Usuarios de Seguros (ACUSE). Tiene estudios de Ing. Industrial, Economía y Derecho, pero se considera un Profesional de los Seguros, donde labora desde los 19 años. Es Conferencista Asesor Internacional en la materia.

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